Estimular la célula del cartílago
MBST® aplica el principio físico de la resonancia magnética con fines terapéuticos, dirigido al tejido articular.
Un programa no invasivo, sin fármacos y acompañado, que trabaja el tejido de la articulación, la función con la que te mueves y la fuerza que la protege. Empieza con una sesión de consultoría para saber si tu caso es candidato.
Sin cirugía, sin inyecciones y sin radiación. La sesión no duele y no requiere reposo.
MBST®, desarrollada en Alemania por MedTec para aplicaciones terapéuticas basadas en resonancia magnética nuclear.
Dolor, movilidad y fuerza documentados el primer día y comparados al terminar el proceso.
Si tu caso no es para este programa, te lo decimos en la consultoría y te orientamos.
El antiinflamatorio calma el dolor pero no toca el tejido. La rehabilitación mejora el movimiento pero no repara la articulación. Y cuando la pierna ha perdido músculo, lo que se recupera queda sin protección. Por eso tu programa trabaja las tres cosas dentro del mismo proceso y en este orden.
MBST® aplica el principio físico de la resonancia magnética con fines terapéuticos, dirigido al tejido articular.
Reactivamos la musculatura que el dolor apagó y corregimos el patrón de marcha que sobrecarga la rodilla.
Ganar masa y fuerza en la pierna sin cargar la articulación que estamos recuperando.
El cartílago articular es la capa lisa que recubre los extremos del fémur y de la tibia. Amortigua la carga y permite que los huesos se deslicen sin fricción. En la artrosis, esa capa se desgasta más rápido de lo que el cuerpo alcanza a reponerla.
Hay una particularidad que explica casi todo lo demás: el cartílago no tiene riego sanguíneo directo y su metabolismo es lento. Se nutre por difusión, con el propio movimiento de la articulación. Por eso se repara con dificultad, por eso el proceso avanza durante años en silencio y por eso muchas personas llegan al diagnóstico cuando el desgaste ya es considerable.
MBST® utiliza el mismo principio físico que la resonancia magnética de diagnóstico —campos magnéticos que actúan sobre los protones de hidrógeno del agua del tejido—, pero configurado con un fin terapéutico en lugar de para tomar imágenes. En vez de generar una foto, la energía se transfiere a las células de la estructura tratada.
La investigación disponible describe cambios en el metabolismo celular y en la señalización inflamatoria del cartílago. Es un mecanismo biológico que ocurre de forma progresiva, no un interruptor.
MBST® utiliza el mismo principio físico que la resonancia magnética de diagnóstico —campos magnéticos que actúan sobre los protones de hidrógeno del agua del tejido—, pero configurado con un fin terapéutico en lugar de para tomar imágenes. En vez de generar una foto, la energía se transfiere a las células de la estructura tratada.
La investigación disponible describe cambios en el metabolismo celular y en la señalización inflamatoria del cartílago. Es un mecanismo biológico que ocurre de forma progresiva, no un interruptor.
Cuando una rodilla duele durante meses, el cuerpo aprende a evitarla. El cuádriceps se inhibe, el glúteo deja de estabilizar la cadera y aparece una forma de caminar que descarga el peso hacia el lado sano. Ese patrón sigue ahí aunque el dolor baje, y es el que vuelve a cargar la articulación.
Por eso, en paralelo al trabajo sobre el tejido, reeducamos el movimiento: suspensión neuromuscular y electroestimulación de corriente directa para despertar la musculatura apagada, recuperar el control de la rodilla en apoyo y devolverte los rangos de flexión y extensión que perdiste.
Después de años de dolor articular casi siempre hay una pierna más delgada que la otra. Esa pérdida de masa muscular no es estética: es la que hace que te canses antes, que te sientas inseguro al bajar escaleras y que la rodilla reciba impactos que el músculo debería absorber.
El reto es que el gimnasio convencional pide cargas que una rodilla con artrosis no tolera. Nuestro bloque de fuerza resuelve exactamente eso: entrenamiento con restricción parcial del flujo sanguíneo —cargas ligeras, del 20 al 30 % de tu máximo, con un estímulo de crecimiento alto— precedido de fotobiomodulación para preparar el músculo.
Después de años de dolor articular casi siempre hay una pierna más delgada que la otra. Esa pérdida de masa muscular no es estética: es la que hace que te canses antes, que te sientas inseguro al bajar escaleras y que la rodilla reciba impactos que el músculo debería absorber.
El reto es que el gimnasio convencional pide cargas que una rodilla con artrosis no tolera. Nuestro bloque de fuerza resuelve exactamente eso: entrenamiento con restricción parcial del flujo sanguíneo —cargas ligeras, del 20 al 30 % de tu máximo, con un estímulo de crecimiento alto— precedido de fotobiomodulación para preparar el músculo.
El método
Cuatro etapas con principio, medición y final. No vendemos sesiones sueltas: diseñamos un proceso con fecha de término y una comparación al cierre.
Una conversación de veinte minutos por teléfono o videollamada. Entendemos tu caso, resolvemos tus dudas iniciales y te decimos con honestidad si tiene sentido continuar. Sin costo.
Ochenta minutos en el centro. Medimos dolor en escala EVA, rangos de movilidad, patrón de movimiento y fuerza con dinamómetro. Pruebas la tecnología en una sesión de muestra y revisamos tus estudios previos.
Sales con tu plan por escrito: qué se va a trabajar, en qué orden, cuántas sesiones y en qué plazo. Cada línea del plan responde a un hallazgo de tu valoración. Si un eje no arrojó hallazgo, no se trata ni se cobra.
Al terminar volvemos a medir exactamente lo mismo que el primer día y te entregamos la comparación por escrito, junto con un informe para que lo compartas con tu médico.
Cómo empezamos
Es una conversación, no una cita de ventas. Sirve para entender tu caso, decirte con honestidad si eres candidato y, si tiene sentido, programar tu valoración funcional. Sin costo y sin compromiso.
Escríbenos por WhatsApp y coordinamos el día y la hora que mejor te funcionen, incluidos horarios de mediodía y de tarde.
Te recomendamos videollamada: nos permite conocerte, ver cómo te mueves y explicarte con detalle en qué consiste el proceso. Dura veinte minutos.
Si eres candidato, agendamos tu valoración presencial: medimos dolor, movilidad y fuerza, y pruebas la tecnología. Sales con tu plan por escrito.
Sobre el tratamiento
No. La sesión es indolora y silenciosa: te recuestas, colocamos la rodilla dentro del equipo abierto y no sientes calor ni corriente. La mayoría de los pacientes lee o descansa durante la hora.
El bloque de tejido son nueve sesiones de una hora, en días consecutivos, con descanso el fin de semana. Los bloques de función y fuerza se distribuyen en las semanas siguientes según lo que arroje tu valoración.
De forma progresiva, típicamente entre la semana 4 y la 12 después de terminar el ciclo. Varía según la persona, el grado de artrosis y la adherencia al programa. Quien busca alivio inmediato se va a decepcionar: esto es biología, no analgesia.
Comparten el principio físico, pero no el propósito. La resonancia de diagnóstico captura una señal para formar una imagen; MBST® transfiere energía a las células del tejido durante una hora, con campos de muy baja intensidad. No toma imágenes ni sirve para diagnosticar.
El fabricante no reporta efectos secundarios conocidos ni interacciones farmacológicas, y no utiliza radiación. Existen contraindicaciones concretas —implantes electrónicos activos como marcapasos, embarazo, procesos infecciosos agudos— que revisamos siempre antes de iniciar.
Se valora caso por caso. El tratamiento actúa sobre células vivas del tejido, así que cuanto más cartílago conservado hay, más margen de trabajo existe. En articulaciones con destrucción total y con indicación quirúrgica establecida, lo honesto es decírtelo y no iniciar el programa.
No. Es una opción conservadora que se integra con tu tratamiento médico, no lo reemplaza. Al terminar preparamos un informe con tus mediciones para que lo compartas con tu especialista.
No. Es una opción conservadora que se integra con tu tratamiento médico, no lo reemplaza. Al terminar preparamos un informe con tus mediciones para que lo compartas con tu especialista.
Sí, y suele ser lo mejor. Nos coordinamos con ellos para que el trabajo sume en lugar de duplicarse.
Sí a las dos rodillas; se planifica en la valoración. Existen protocolos específicos para hueso, tendón y disco intervertebral: si tu caso es otro, coméntalo en la consultoría.
La edad por sí sola no es una contraindicación. Lo que importa es que exista tejido viable y que el tamizaje sea favorable.